Escritor costumbrista argentino n. en Gualeguaychú en 1858 y m. en 1903; popularizó el seudónimo Fray Mocho, pero también usó otros: Nemesio Machuca y Fabio Carrizo.
Cursó estudios secundarios y normales, se dedicó al periodismo en Buenos Aires y llegó a ser comisario de investigaciones con el presidente Juárez Celman. Lo más trascendente de su producción literaria puede encontrarse en sus obras Un viaje al país de los matreros (v.) y en Cuentos de fray Mocho (v.).
Otros trabajos suyos tienen también interés, como las Memorias de un vigilante (1897), fruto de sus observaciones como jefe de policía, y Cuadros de la ciudad, publicados en volumen aparte de los Cuentos después de su muerte. Menos importancia nos ofrecen sus primeros cuentos, de tono picaresco (1870), y su libro sobre los cazadores de focas El Mar Austral (1897).
Con el dibujante Manuel Mayol y el escritor Eustaquio Pellicer, ambos españoles, fundó en 1898 la revista Caras y caretas, de amplia difusión y prolongada popularidad, en la que publicó lo más interesante de sus narraciones.
De la tendencia picaresca evolucionó pronto hacia el costumbrismo, en el que, sin profundizar demasiado, nos presentó admirables cuadros de la vida social y popular de la época. En este sentido sus aportaciones más valiosas las encontramos quizás en lo que se refiere al lenguaje.
J. Sapiña

