José Pereira da Graça Aranha

Nació en São Luis (Maranhão) en 1868, murió en Río de Janeiro en 1931. Expresó en su personali­dad, contradictoria, pero atenta a cualquier tendencia nueva, todas las corrientes litera­rias de principios del siglo XX, desde el Modernismo hasta el Simbolismo, del que fue en el Brasil uno de los máximos exponentes. Estudiante de leyes en Recife, ex­perimentó allí la influencia de Tobías Barreto.

Después de licenciarse, se trasladó a Río, donde pronto tomó contacto con la aristocracia intelectual del país que, en 1897, lo llamó a formar parte de la Academia Brasileña de Letras. Pero su verdadera consagración literaria deriva de la novela Ca­naã, de 1902, que puede considerarse como su obra maestra. Expone en ella el proble­ma de la inmigración extranjera al Brasil, con la descripción de la vida que llevan en el estado de Espíritu Santo los inmi­grantes alemanes, resultado del contacto de una superior cultura europea con seres primitivos, en el escenario de una natura­leza milagrosamente virgen, entendida líricamente como una fabulosa tierra de pro­misión. Habiendo entrado en la carrera diplomática, G. vivió muchos años en el extranjero, y en París pudo conocer de cerca el simbolismo francés.

Bajo su influencia, hizo representar en 1911 su drama simbo­lista Malazarte (1911), que constituyó un fracaso. En 1920 publicó un volumen de ensayos, A estetica da vida. De regreso al Brasil, tomó parte activa en la «semana de arte moderno» que tuvo lugar en São Paulo en 1922, y a partir de este momento mostró vivo interés por el modernismo, que dis­cutió en sus trabajos O espirito moderno (1925), A viagem maravilhosa, novela (1929) y O meu próprio romance, memorias auto­biográficas (1931).

L. Stegagno Picchio