Seudónimo de Paul Duval, que nació en Fécamp (Sena Marítimo) el 9 de agosto de 1856, y murió en París en 1906. Realizó notables estudios clásicos con los dominicos, y conoció una crisis de misticismo que le inclinó hacia el sacerdocio; después, empero, ingresó en el ejército, y, finalmente, fue a vivir a la capital, donde, luego de haber intentado la pintura, dedicóse a escribir versos y artículos literarios para las revistas más en boga.
Pronto se convirtió en uno de los intérpretes más vivos del París mundano, espiritual y libertino del final del siglo, y alcanzó una gran fama debida tanto a sus maliciosas y mordaces crónicas sociales como a las narraciones y cuentos, fruto, en general, de una perversidad sutil y a veces de las pesadillas que le sugerían los estupefacientes, de los cuales abusó sistemáticamente, sobre todo en los últimos años de su vida (v. Afeites y venenos, 1904). La más conocida de sus obras es El señor de Phocas (1902, v.); sin embargo, sus cualidades resaltan de manera especial en la colección de artículos diversos, fantasías y aforismos crueles Polvo de París (1899, v.).
M. Bonfantini

