Jean Domat (o Daumat)

Nació en Cler­mont-Ferrand el 30 de noviembre de 1625 y murió en París el 14 de marzo de 1696. Su vida transcurrió casi ignorada hasta que Victor Cousin publicó algunos artículos acerca de él.

Vivió en la austeridad y fue muy piadoso y en absoluto ambicioso. Era sobrino del jesuita Sirmond, quien le orien­taría en su formación inicial; estudió en Bourges y, una vez graduado, ejerció du­rante algún tiempo la abogacía. Mantuvo amistad con Pascal, que al morir le confiaba sus cartas más secretas.

Relacionóse con los jansenistas de Port-Royal y tuvo muchas divergencias con los jesuitas, por lo que ninguno de sus trece hijos fue educado por ellos. Durante casi treinta años actuó como «avocat ru roi» en el tribunal de Clermont. En 1691, ya enfermo, sus amigos le induje­ron a dirigirse a París, donde recibió del monarca una pensión de dos mil libras. Quiso ser sepultado junto a los pobres en el cementerio de la iglesia de Saint-Benoit, su parroquia.

Considerado uno de los prin­cipales juristas franceses, ejerció una pro­funda influencia, debiendo singularmente la celebridad a su obra Las leyes civiles en su orden natural (v.), texto precedido por un breve Traité des lois (1689-94) y seguido por Le droit public, que apareció con carácter póstumo en 1697. Según una costumbre pro­pia de Port-Royal, Las leyes civiles había sido publicada anónima, lo cual indujo a atribuir dicho libro a Delaunay, profesor de la Facultad parisiense de Derecho.

La obra, sin embargo, no alcanzó mucho éxito en su época, y hasta el siglo XVIII no fue reconocida su importancia. Un amigo de Domat, Dagueseau, dijo: «Nadie mejor que él supo profundizar en el principio de las leyes y explicarlo de la manera más digna, propia de un filósofo cristiano».

Boileau le definió «le restaurateur de la Raison dans la juris­prudence». Buscó en el Derecho una dispo­sición armónica y simétrica, para conferir así unidad legislativa a la relación entre el Derecho natural y el humano. Compuso además Legum delectus, selección de las leyes romanas más comunes (París, 1700). Todas sus obras alcanzaron muchas edicio­nes y. traducciones.

P. Raimondi