Nacido el 13 de enero de 1876 en Dignaja (Letonia), m. el 25 de julio de 1937 en Riga. Transcurrió su infancia en un ambiente agreste, del que el escritor conservó nítidas impresiones aparecidas después en su obra maestra en prosa El verano de un criadito (v.).
De ánimo inquieto y ardiente, compartió la enseñanza con la actividad literaria y hacia 1905 era uno de los más conocidos y atrevidos individualistas neorrománticos. Pero aquélla fue también la época de las conspiraciones anti- zaristas fomentadas por los intelectuales letones por motivos nacionales.
El joven Akuraters se adhirió a ellas, y hubo de sufrir persecuciones políticas y un duro destierro en Noruega. En el período bélico combatió en las trincheras, y como fervoroso patriota dio abundantes muestras de su valor.
Cuando se formó la Letonia independiente en 1919, fue miembro de la Asamblea Constituyente, y ocupó después puestos eminentes en las instituciones culturales de Riga. Pero ni siquiera en este período de bienestar, interrumpido por breves viajes al extranjero, se aplacó su espíritu altivo y romántico: trató de llegar a las cumbres del impresionismo a través de la más diversa emotividad.
Aun viviendo intensamente la vida, permaneció siempre fiel a su juvenil credo poético, pretendiendo que el sueño de la vida es mucho más bello que la misma vida.
M. Rasupe

