Ishaq Leib Pérez

Nació el 18 de mayo de 1852 en Zamosz, pequeña ciudad polaca próxima a Lublin y murió en Varsovia en 1915. Nacido y criado en una familia piadosa pero no hostil a la cultura profana y a las ideas liberales, después de haberse licenciado en jurisprudencia en Varsovia, ejerció la abo­gacía en esta ciudad durante diez años. A partir de 1890, después de su nombra­miento de secretario de la Comunidad judía de Varsovia (puesto que ocupó ininterrumpidamente hasta su muerte), desarrolló una actividad continua en el campo cultural: no sólo escribió poesías, narraciones, en­sayos y artículos periodísticos, sino que se cuidó también de la edición de las mejores obras de la literatura yiddish, de la que se convirtió en uno de los mayores propulso­res.

En 1904 publicó dos volúmenes de relatos (Narraciones populares), en los que alcanzó la cumbre de su arte. Nuestro autor tomó parte activa en las luchas sociales de su tiempo, aunque presintiera que la revolución rusa, una vez triunfante, pasaría a ser instrumento de opresión (Esperanza y preocupación, 1905). Como poeta, Pérez fue versátil: romántico, realista y simbolista. En 1907 intentó el drama, pero sin éxito: sus trabajos, interesantes desde el punto de vista psicológico, carecen de acción y de ten­sión dramática. Murió cuando el judaísmo polaco, atenazado entre los ejércitos en lucha, atravesaba momentos penosísimos.

R. Elia