Juan Antonio Pérez Bonalde

Poeta romántico venezolano nació en Caracas en 1846 y murió en La Guaira en 1892. Educado en su infancia en Puerto Rico por emigración política de sus padres, regresó a su país en su juventud y se dedicó al periodismo, pero bien pronto sus críticas motivaron que Guzmán Blanco lo desterrara. Vivió en Estados Unidos y otros países de diversos continen­tes, como agente viajero comercial, apren­dió varios idiomas y regresó a Venezuela en 1890, ya famoso. Mas su temperamento, incompatible con las costumbres políticas venezolanas de entonces, lo impulsó a bus­car retiro en La Guaira y a esperar allí la muerte.

Pérez, elogiado por Martí, es un ro­mántico que traduce a Heine del alemán (Intermezzo) y a Poe del inglés (The Raven, «El Cuervo»), y esto, acompañado del tono y el tema de sus poesías originales, da la impresión a algunos críticos de que nos encontramos ante un antecedente de la renovación modernista; pero no se puede mantener seriamente esta afirmación tras un severo análisis. Su fama se basa en cuatro poemas: el mejor de ellos, el titulado La vuelta a la patria (v.), que parece que escribió en el mar, en el viaje de regreso de su segunda emigración; la elegía Flor (así se llamaba su hijita, que murió muy niña); Primavera y el poema al Niágara. Es un excelente lírico romántico de evoca­ciones nostálgicas, cuyos ecos lo acercan más al posromanticismo que al modernismo. Y su poesía influyó poderosamente en la lírica venezolana. Sus restos fueros tras­ladados desde La Guaira al Panteón de Hombres Ilustres (Caracas) el 3 de octubre de 1903.

J. Sapiña