Ibn Tufayl

(Abū Bakr Muhmmad ibn ‘Abd al-Malik ibn Muhammad). Nació en Gua- dix probablemente a principios del s. XII y murió en Marrakesh (Marruecos) en 1185. Filósofo arabigoespañol, fue secretario de los gobernadores de Granada, Ceuta y Tán­ger. Finalmente, llegó a médico y consejero (no es cierto que fuera visir) del sultán almohade Abu Yaqüb Yusuf. Su autoridad en la corte le permitió incrementar amplia­mente en ésta la cultura filosófica; y así, introdujo en ella, entre otros, a Averroes (v.), a quien poco antes de morir dejó su propio cargo de médico.

En realidad, su actitud conciliadora en cuanto a los víncu­los entre la filosofía y la religión no per­judicó el ininterrumpido prestigio de que disfrutó en la corte, como lo prueba su fa­mosa obra Havy ibn Yaqzan (v.), creyó en el perfecto acuerdo entre ambas, así como en la limitación de la razón humana, por lo que sólo a través de la mística le es per­mitido al hombre llegar a las verdades más altas. Si bien la teoría de la capacidad humana para alcanzar el conocimiento en la soledad le relaciona con Avempace (v.) y la exposición de los grados de cognición lleva de manera evidente el sello del aristo- telismo árabe, el planteamiento de las rela­ciones entre la razón y la fe sigue siendo lo más permanente que nuestro autor haya transmitido a la especulación ulterior de la España musulmana.

S. Moscati