Hombre de Estado inglés. Nació en Broadlands, cerca de Romsey (Hants), el 20 de octubre de 1784; murió en Brocket Hall el 18 de octubre de 1865. A los veintiún años es elegido miembro de la Cámara de los Comunes, donde desempeña muy pronto un importante papel, primero como simpatizante de los «tories» y luego, a partir de 1828, en las filas del partido liberal. Al triunfar éste, Palmerston es encargado del Ministerio de Asuntos Extranjeros (1830-31), y da una orientación nueva a la política inglesa al apoyar los movimientos liberales de Bélgica y España. La originalidad de Palmerston está, sin embargo, en sus métodos, rápidos y agresivos, en completa oposición a los de sus predecesores, sobre todo en su segundo período como ministro de Asuntos Extranjeros en 1846, cuando su apoyo harto manifiesto a las sediciones liberales, en el asunto de Cracovia, en Italia y en Grecia, acabó por indisponer las potencias con Inglaterra.
Separado del poder por breve tiempo, en 1851. Palmerston provoca poco después la caída de su adversario, lord Russel, y es nombrado ministro del Interior y, luego, en 1855, presidente del Consejo. Los conservadores le acusan con razón de ser responsable de la tirantez de relaciones entre Inglaterra y Francia, y le obligan una vez más a dimitir, pero Palmerston vuelve al ministerio en 1859 y en él se mantendrá hasta su muerte, tras haber firmado, en 1860, el famoso tratado de comercio librecambista con Francia. Palmerston, que ha dejado unas Cartas (v.), es una figura original y vigorosa de político inglés que supo conciliar su feroz liberalismo con un sentimiento huraño de la grandeza del Imperio británico.

