Hélinand

Nació probablemente hacia 1160 en una familia flamenca de Picardía y m. en tomo a 1229. Estudió en Beauvais, y vivió durante algunos años la existencia brillante y disipada propia de un trovero. Admirado y aplaudido por doquier, alcanzó muy pronto la celebridad; sin embargo, su espíritu inquieto impulsábale continuamente en pos de un ideal, quizá sólo un afán de libertad sin límites. Cierto día, hacia los treinta años, ingresó inesperadamente, ante la sorpresa general, en el monasterio cis­terciense de Froidmont, cerca de Beauvais, con la intención de expiar los errores de su vida mundana.

En adelante, el mismo ardor que impulsara al joven en busca del placer alentó al hombre en la austeridad y la penitencia; y en el cenobio, entre 1194 y 1197, compuso el sublime poema Versos de la muerte (v.), último canto del poeta con el cual invitaba a los pecadores a la expiación. Luego, no habría de salir ya de su pluma ni un verso más. De H. se con­servan, también, algunos textos en latín: escritos diversos, cartas, sermones y una crónica.

C. Cremonesi