Heinrich von Sybel

Nació en Düsseldorf el 2 de diciembre de 1817 y murió en Marburgo el 1.° de agosto de 1895. Su padre, ferviente patriota distinguido con un título nobiliario por el rey de Prusia, era un alto funcio­nario. El muchacho fue creciendo estudioso y culto en una casa frecuentada por artis­tas y escritores. Aún no cumplidos los die­cisiete años ingresó en la Universidad de Berlín y empezó a estudiar Ciencias histó­ricas y jurídicas. Discípulo de Ranke, expe­rimentó asimismo la influencia de la es­cuela de historia del derecho de Savigny. Graduado en 1838, obtuvo en 1840 la habi­litación docente en la Universidad de Bonn, y en 1841 contrajo matrimonio; en los cua­renta y tres años de éste, su esposa le hizo padre de numerosos hijos varones, de los cuáles únicamente sobrevivieron dos.

Su primera obra importante fue la Historia de la primera cruzada [Geschichte des ersten Kreuzzuges, 1841]. En 1844 llegó a profesor extraordinario de Bonn, y poco después a catedrático de Marburgo. Participó en las luchas políticas de 1848 junto a los libera­les, y asistió a las sesiones del Parlamento de Francfort; no obstante, procuró evitar cualquier posición radical. Luego buscó el retiro del estudio y dedicóse especialmente a la composición de su obra principal, His­toria de Europa durante la Revolución fran­cesa (v.), de la que aparecieron inicial- mente cinco tomos; se trata de una produc­ción de singular importancia, por cuanto, fiel al método de trabajo de Ranke, su autor llegó en ella a una concepción historiográfica entendida como afirmación de principios liberales. En 1856 fue llamado a Munich, y más tarde nuevamente a Bonn, donde viose nombrado rector magnífico. En 1875 pasó a dirigir en Berlín los archivos pru­sianos, cuya organización mejoró en pro­vecho, sobre todo, de la investigación his­tórica.

A Sybel queda vinculada toda una co­rriente de historia diplomática. En 1879 aña­dió un sexto volumen a la más importante de sus obras, y, en el curso del decenio siguiente, y gracias a los documentos del Ministerio de Negocios Extranjeros y del ar­chivo secreto, escribió La fundación del imperio alemán [Die Begründung des deutschen Reichs durch Wilhelm I., 1889], en la que la admiración hacia Bismarck no im­pide serenas e imparciales críticas según el punto de vista liberal. Sybel trabajó inten­samente hasta el fin de sus días. La muerte le sorprendió durante una visita realizada a su hijo, que había llegado a profesor de Arqueología de la Universidad de Marburgo.

V. M. Villa