Heinrich Leuthold

Nació el 9 de agosto de 1827 en Wetzikon (cantón de Zürich) y murió el 1.° de julio de 1879 en el manicomio de Burghölzli, cerca de esta última pobla­ción. Hijo de un pobre pastor de vacas fallecido en un asilo, pudo, no obstante, llevar a cabo estudios universitarios, que realizó en Berna, Zürich y Basilea; cursó primeramente Derecho, y luego Filosofía y Letras. En la tercera de estas tres ciudades, en la cual fue discípulo de Wackemagel y Burckhardt, enamoróse de Emma Brenner, mujer culta e inteligente de la que hubo de separarse no sin dolor. Acompañado de su amiga, Karoline Trafford, viajó por Suiza e Italia; su estancia en la Riviera inspiróle algunas de sus mejores composiciones líri­cas. En 1857 se trasladó a Munich, donde fue acogido en el grupo de los poetas del «Krokodil», dirigido por Geibel.

Vinculá­banle a la escuela muniquesa la clásica aspi­ración a la «bella y adornada forma» y el gusto por una perfección ática, que en él, sin embargo, contrastaba con una naturaleza inquieta, una perpetua insatisfacción y la romántica infelicidad de su existencia. En Munich colaboró en el Münchener Dichter­buch y realizó con Geibel una traducción de poetas franceses (Fünf Bücher französis­cher Lyrik, 1862). Envuelto siempre en difi­cultades materiales, dedicóse también al pe­riodismo; de 1860 a 1865 fue redactor del Süddeutsche Zeitung. Desilusionado de tal actividad regresó el mismo año a Munich, donde escribió los dos poemas Penthesilea (1868) y Hannibal (1871). Enfermo y cada vez más en desacuerdo consigo mismo y con el mundo, en 1877 fue víctima de la locura y hubo dé ser recluido en un manicomio, en el cual murió dos años después. Sus Poesías (v.) aparecieron póstumas el mismo año de la muerte del poeta, publicadas por su amigo Bächtold.

M. Spagnol