Hartmann von Aue

Nació probablemente en Suabia hacia 1170, y m. entre 1210 y 1220, por cuanto aparece nombrado como todavía vivo en el Tristán e Isolda (v.) de Gottfried von Strassburg (posiblemente de 1210), en tanto en otro pequeño poema susceptible de ser colocado en el segundo decenio del si­glo se llora su muerte. Las noticias refe­rentes a la vida de este autor resultan muy escasas. Él mismo se declara señor feudal de Aue; sin embargo, ignoramos si tal lugar debe identificarse con una aldea situada en las cercanías de Friburgo de Brisgovia o con otra próxima a Rottenburg, igualmente en la Alemania meridional.

Debió de poseer, sin duda, una instrucción entonces insólita en un caballero: conocía el latín y la lite­ratura contemporánea, sobre todo las obras de Chrétien de Troyes. La referencia a la educación recibida en un convento por el protagonista de Gregorio en la roca (v.) suele considerarse una reminiscencia de los años juveniles del poeta. H. participó en una cruzada, probablemente la de 1197, se­gún sabemos gracias a una serie de poesías que, junto con los Minnelieder y los Libritos (v.), constituyen su producción lírica. Más celebridad tiene su obra épico-caballe­resca: los dos poemas Erec (v. Erec y Enide) e Iwein, inspirados en los textos homónimos de Chrétien de Troyes; Gregorio en la roca, que trata de nuevo una leyenda francesa; y El pobre Enrique (v.), del cual se des­conoce la fuente. Todas estas obras revelan una intención moral, pero también y sobre todo la última, el refinado arte del poeta, capaz de captar los matices más delicados del sentimiento.

V. M. Villa