Hans Theodor Storm

Nació en Husum (Schleswig-Holstein) el 14 de septiembre de 1817 y murió en Hademarschen el 4 de julio de 1888. Terminados los estudios se­cundarios en su población natal y en Lü­beck, su padre, abogado, le envió a la Universidad de Kiel a estudiar leyes. Allí obtuvo el título correspondiente, pero su verdadera vocación era la literatura; dedi­cado a recoger leyendas y narraciones po­pulares publicó el Libro de los cantos de tres amigos [Liederbuch dreier Freunde, 1843], o sea de Storm y los hermanos Mommsen (v. Poesías). Terminada la carrera, de acuerdo con la voluntad de su padre, se estableció como abogado en su ciudad natal, pero a causa de sus tendencias irredentistas – Husum pertenecía entonces a Dinamar­ca— hubo de emigrar en 1853 a Alemania, donde, primero en Potsdam y luego en Heiligenstadt, trabajó en la administración de justicia.

Esta experiencia política no dejó de influir en su producción lírica, en la que el tono patriótico aparece fundido con el sentimiento de la nostalgia de la patria y las más elevadas y universales emociones del corazón, sugeridas al poeta por la año­ranza y el deseo de todo lo poseído y luego perdido. Tales estados de ánimo, así como las cadencias de los ritmos y las rimas, que recuerdan singularmente a Eichendorff (v.), confieren a sus poesías una delicadeza pe­culiar y las hacen eco de un alma extrema­damente sensible. Los motivos del amor y la muerte, el encanto del paisaje y la melancolía del recuerdo son notas constan­tes de la producción poética del autor. Vuelto a la patria en 1864, actuó regular­mente como juez, y llegó al retiro en 1880. La obra narrativa de Storm empezó con breves bocetos de tema lírico-impresionista (En la sala [Im Saal, 1848]; Posthuma, 1851), que, orientados, como su poesía, hacia el pasado, evocan (Immensee, 1849, v.) una felicidad frustrada y perdida, y están invadidos por una melancolía fruto de la renuncia, o bien, cual ocurre asimismo en la lírica, presentan motivos del paisaje narrativo (JJna hoja verde [Ein grünes Blatt, 1850] y Rosas de otoño [Spate Rosen, 1859]).

La segunda etapa de la producción del autor está ca­racterizada por una mayor conciencia de la realidad y la acentuación del interés del escritor hacia los problemas psicológicos. (Del primo Christian [Beim Vetter Christian, 1782]; Viola tricolor, 1873, v.; Pablo el titiritero, 1874, v.). El tercer período com­prende sobre todo narraciones breves según el estilo propio de un cronista, y revela un fortalecimiento del elemento realista y una representación más definida de los persona­jes de mayor intensidad trágica; en él figuran: Aquis submersus (1877), Renata (1878, v.), Eekenhof (1880), El señor conse­jero de Estado [Der Herr Etatsrat, 1882], La crónica de Grieshuus (1883-84, v.), Hans und Heinz Kirch (1883), Una fiesta en Haderslevhuus [Ein Festauf Haderslevhuus, 1885]. El hombre del caballo gris (1888, v.) se considera la obra más madura de Storm por su mítica representación de la lucha de un ser humano contra la debilidad de sus seme­jantes y la violencia de los elementos.

G. Weydt