Alfonsina Storni

Poetisa argentina nació en Lugaggia, cantón suizo de Ticino, en 1892, y murió en Mar del Plata en 1938. Llegó muy niña a la República Argentina con sus padres, pasó su infancia en la provincia de San Juan, se hizo maestra rural en Coronda (Santa Fe) y se dedicó después a la enseñanza en Buenos Aires. Cultivó el periodismo, especialmente en La Nación (usó el seudónimo Tao-Lao), obtuvo el Premio Municipal de Poesía en 1920 y, después, el segundo Premio Nacional de Literatura. En los comienzos de su madurez, aquejada de una enfermedad considerada incurable, se arrojó al Mar del Plata desde el espigón de La Perla.

La mejor poetisa argentina evolucionó desde un posromanti­cismo balbuciente hasta una posición sin­gular dentro de las corrientes de vanguar­dia. Su interpretación del modernismo es personal, y en sus últimos tiempos adquiere su poesía unos tintes oscuros y barrocos peculiares (v. Poesías). Su lírica es a la vez el grito viril y el lamento desesperado de la mujer ante la Naturaleza y la sociedad; quizás el suicidio truncó una posible ma­durez más fecunda. Publicó también Poe­mas de amor en prosa y diversos trabajos teatrales, algunos de ellos para niños, como Blanco…, negro…, blanco. Consideróse «na­cida para el amor» y ha sido llamada «el más fuerte de nuestros poetas de amor». Es interesante el juicio de Giusti sobre la personalidad de esta gran lírica argentina: «Para ser una artista completa, le faltó a la poetisa en la juventud la maestría técnica adquirida en la edad madura, y la rigurosa disciplina a la que sometió entonces sus versos; y en la edad madura le faltó la feliz espontaneidad juvenil, el ardor del corazón apasionado, que parecía haberse extinguido».

J. Sapiña