Giusto Fontanini

Nació en San Daniele del Friuli en 1666 y murió en Roma el 17 de abril de 1736. Abrazado el estado eclesiás­tico, llegó a arzobispo titular de Ancira. En 1697, Clemente XI, en compensación a su talento y sus servicios, le concedió la cátedra de Bellas Letras de la «Sapienza» romana, desde la que arreció en sus ten­dencias polémicas.

Sostuvo así numerosos debates, entre los cuales cabe citar los mera­mente eruditos con Germon en defensa de Mabillon (cuyo eco se halla en su Vindiciae veterum diplomatum) y los de carácter político, que fueron los más. Ello le atrajo enemistades, entre las que figuró la del cardenal Corsini, quien, una vez llegado al solio’ pontificio, alejóle de Roma.

Sea como fuere, la erudición y el mérito de Fontanini no pueden ponerse en duda. Las dos obras más importantes entre las numerosas que dio a la imprenta son De antiquitatibus Hortae coloniae Etruscorum (1708) y Biblioteca de la elocuencia italiana (v.).

C. Falconi