Frederik Paludan-Müller

Nació en Kerteminde (Fionia, Dinamarca), el 7 de febrero de 1809; murió en Copenhague el 27 de diciembre de 1876. Su padre era un repu­tado eclesiástico, y en su ascendencia ha­bía gente de Iglesia y eruditos; su madre se volvió loca y murió pronto. Habiéndose matriculado en la Facultad de Leyes de Co­penhague en 1828, pudo Paludan-Müller frecuentar la mejor sociedad de la capital y especial­mente el ambiente de J. L. Heilberg. Se dio a conocer en 1831 con Grito a Polonia [Raab til Polen], que se había sublevado contra los rusos y había sido sometida por éstos a dura opresión. Escribió a continua­ción una comedia de imitación shakespeariana, Amor en la corte [Kaerlighed ved Hoflet]; con La danzarina [Danserinden, 1833] y Amor y Psiquis [Amor og Psyche, 1834] llegó el éxito. Siguieron a éstas Poe­sías [Poesier; 1836-38] y varios dramas ro­mánticos.

Heine y Byron eran sus maes­tros durante estos años. El año 1838 señaló un cambio radical en la vida de Paludan-Müller, con motivo de una enfermedad y su matrimo­nio con una lejana parienta, la piadosa y seria Charite Borch. Emprendió con su mu­jer un largo viaje hasta Italia, y escribió el poemita Venus (1841), que significa la victoria del espíritu sobre los sentidos y es la primera parte de Adans Homo (v.), obra terminada en 1848, «la quintaesencia — juzgará más tarde G. Brandes — de toda la flojedad y la mezquindad de la reacción europea». En 1861 aparecieron Nuevas poe­sías [Nye Digte], entre las cuales Benito de Nursia y la primera parte del Paraíso. El juego antitético entre la alegría y el dolor, el placer y la contemplación cons­tituyen la temática preferida de Paludan-Müller que, en sus personajes principales (San Benito, Cálamo, Alma, etc) pretende dar sentido al sacrificio y el sufrimiento. Paludan-Müller puede compararse, en su tiempo, con el román­tico A. G. Oehlenscheláger, pero se encuen­tra más vinculado al futuro que éste. En Ibsen y en el danés H. Pontoppidan pue­den observarse huellas de nuestro autor.

A. Manghi