Ferrante Pallavicino

Nació en Piasencia el 23 de marzo de 1613, murió decapitado en Aviñón el 5 de marzo de 1644. Pinto­resca y agitada figura de aventurero, cuan­do terminó Pallavicino sus estudios en los canónigos de la Casa de la Pasión de Milán, cuyo hábito había vestido también, se estableció en Venecia (probablemente en 1634), des­pués de haber tratado de ganar el beneplá­cito de las autoridades venecianas con el opúsculo In solé ne’pianeti (1635). Lanzóse entonces a una despreocupada actividad lite­raria, a la conquista de rápidos éxitos, escri­biendo sobre los temas más dispares, sagrados y audazmente profanos y disparando libelos satíricos en todas direcciones, no carentes de mordaz extravagancia perio­dística: novelas, fábulas, cuentos, epitala­mios, vidas de personajes bíblicos (Susana, José Sansón, etc., aparecidos entre 1635 y 1640), libros de edificación religiosa, como Le bellezze dell’anima (1640), seguido dos años más tarde por el audacísimo Rettorica delle puttate.

Es de estos años tam­bién una de sus obras de más amplia reso­nancia, Successi del mondo dell’anno 1636. Después de un breve paréntesis en Alemania (1640), como capellán en casa del du­que de Amalfi, vuelve Pallavicino a Venecia y es encarcelado a causa de un opúsculo de violenta sátira antieclesiástica y anti jesuítica, El correo desvalijado (1641, v.); dos- sucesivos opúsculos satíricos, La baccinata ovvero batter ella per le Api Barberine y el Dialogo tra due gentilhuomini Acanzi (1642), escritos en ocasión de la guerra entre Urbano VIII y el duque Odoardo Farnesio de Parma y Plasencia, provocaron su definitiva ruina. Caído en un lazo que le había tendido la poderosa familia Barberini y habiéndose dejado atraer a Francia, fue capturado por los gendarmes pontificios en las proximidades de Aviñón (1643); so­metido a proceso, tras un año de dura pri­sión, fue decapitado por apóstata.

Aparte sus ataques contra España, que fueron una de sus características, la obra de Pallavicino tuvo amplio eco en los países de la Reforma en gracia a sus violentas y asiduas invectivas contra la Iglesia: de modo especial la obra Il divorzio celeste cagionato delle dissolu­tezze della Sposa romana (1643), cuya atri­bución a Pallavicino es, con todo, dudosa.

C. Lelj