Félix Ravaisson-Moixien

Nació el 23 de octubre de 1813 en Namur, murió el 18 de mayo de 1900 en París. Pronto huérfano de padre, educado por su madre y por un tío suyo (de quien más tarde tomó el apellido, Mollien, añadiéndolo al suyo) realizó sus estudios en París en el Collège Rollin; se dio a conocer como filósofo en un ensayo sobre Aristóteles (1837-46, v. Ensayo acerca de la metafísica de Aristóteles), con el que ganó el concurso convocado por la Academedia de Ciencias Morales y Políticas para premiar una obra sobre el filósofo griego. La posición filosófica de Ravaisson constituye una afirmación de aquella corriente espiritua­lista que, iniciada por Maine de Biran, se estaba difundiendo en Francia en neta opo­sición al positivismo.

La posición de Ravaisson, esbozada ya en su tesis de doctorado sobre El hábito (1838, v.), se confirma decidida­mente en el Informe sobre la filosofía en Francia en el siglo XIX (1868, v.) y en el Testament philosophique, publicado póstumamente en 1901. Profesor universitario en Rennes, Ravaisson fue director general de ense­ñanza superior de 1859 a 1888, y posterior­mente, hasta su muerte, inspector general honorario y miembro del Consejo superior de Instrucción Pública. Formó parte de la Academia de Ciencias Morales y Políticas y de la Académie des Inscriptions: honor este último otorgado a sus méritos como crítico de arte y como arqueólogo. El espiritualismo de Ravaisson influyó notablemente en la obra de los posteriores representantes fran­ceses de esta corriente filosófica.

P. Fadda