Evariste Galois

Nació en Bourg-la-Reine el 25 de octubre de 1811, murió el 31 de mayo de 1832, a consecuencia de las heridas recibidas en circunstancias poco claras. Uno de los mayores genios matemáticos de to­dos los tiempos, es tal vez el más excep­cional ejemplo de genialidad precoz en di­cha materia.

Durante su breve y atormen­tada vida, Galois} desconocido en el círculo de los matemáticos, gozó en cambio de cierta notoriedad como exponente de la extrema izquierda republicana. Parece que ya en el Colegio Louis-le-Grand, reinando los Borbones, participó Galois muy joven en manifes­taciones estudiantiles contra la monarquía absoluta. Es seguro que fue expulsado de la École Nórmale Supérieure poco después de las «jornadas de julio» de 1830; se enroló en la artillería de la Guardia Nacio­nal y participó con ella en una tentativa de golpe de estado republicano. Se inscribió en la «Sociedad de Amigos del Pueblo», donde pronunció inflamados discursos, de los que se conservan huellas en los diarios de la época (y también en un escrito de Dumas padre).

Condenado a muchos meses de cárcel a consecuencia de una manifesta­ción de ex guardias nacionales, fue particularmente perseguido por la policía (como se ve en el epistolario de Raspail), y quizá también objeto de un atentado. Había sa­lido hacía poco de la cárcel cuando fue encontrado herido de muerte, y abando­nado, en las cercanías de París. La inter­pretación generalmente admitida es que se trataba de un duelo a causa de rivalidades amorosas, pero queda la razonable duda de que el hecho hubiera sido organizado por la policía para desembarazarse de Galois (y tal es la opinión del último y más calificado biógrafo suyo, L. Infeld). Galois dejó en he­rencia sus manuscritos científicos inéditos (v. Escritos), juntamente con una carta es­crita dos días antes del fatal accidente a su amigo Auguste Chevalier, también mate­mático.

En vida había publicado ya algu­nas notas científicas de gran interés; la me­moria fundamental, sin embargo, la que trata de la resolución de las ecuaciones algebraicas, no había sido considerada dig­na de atención por el gran A. Cauchy, y había sido devuelta al remitente por Poisson por considerarla oscura. Será publi­cada por J. Liouville en su Journal en 1846, y sólo comprendida del todo en 1870, cuan­do C. Jordán le dedicó casi por entero su Traité des substitutions et des équations algébraiques. Galois había logrado presentar las condiciones necesarias y suficientes para la resolución de una ecuación algebraica me­diante radicales; para conseguirlo, había recurrido a un grupo de substituciones sobre raíces de la ecuación «grupo de G.», reve­lando así el profundo vínculo existente en­tre la moderna teoría de los grupos y la clásica teoría de las ecuaciones.

L. L. Radice