Edward Herbert, lord Herbert of Cherbury.

Nació en Eyton-on-Severn el 3 de marzo de 1583 y murió en Londres el 20 de agos­to de 1648. Estudió en Oxford, y aprendió por su cuenta las lenguas romances, óptimo caballero, espadachín y músico, fue admitido en la corte en 1600, y en 1605 nom­brado «sherif» del Montgomeryshire. Du­rante su permanencia en Europa, de 1608 a 1616, entabló íntima amistad con Casaudon y el condestable Montmorency. Alistado en el ejército del príncipe de Orange en 1614, visitó al elector palatino y estuvo en las principales ciudades italianas. Ofreció ayu­da a los saboyanos; pero, mientras por cuenta del duque intentaba reclutar solda­dos protestantes en el Languedoc, cayó pri­sionero de los franceses en Lyon. En 1616 regresó junto a Orange. De nuevo en Ingla­terra este mismo año, relacionóse estrecha­mente con Donne, Carew y Ben Jonson, quienes le apreciaron mucho y alentaron a la continuación de sus estudios.

Sin em­bargo, en 1619 volvió a la política, y fue nombrado por Buckingham embajador en París, donde trató de establecer una alianza entre Holanda e Inglaterra y conseguir la ayuda francesa en favor del elector palatino, y sugirió la boda entre Enriqueta María y el príncipe Carlos; pero hubo de regresar a la corte a causa de la hostilidad del padre Seguirán y de un litigio con el favorito del rey de Francia, De Luynes. A la muerte de éste, en 1622, recobró el puesto; no obstante, en 1624 volvió de nuevo a la patria, debido a su desacuerdo con Jacobo I acerca del matrimonio anteriormente citado. Par de Irlanda y barón de Cherbury en 1629, y miembro del Consejo de Guerra en 1632, siguió a Carlos I en la expedición a Esco­cia (1639-40). Fue encarcelado en la Torre de Londres a causa de un discurso monár­quico pronunciado ante la Cámara de los Lores en 1624; pero, tras haber presentado excusas, quedó en libertad. Neutral durante la guerra, en 1644 viose obligado a admitir a las fuerzas del Parlamento en el castillo de Montgomery, y en 1645 sometióse a la entidad parlamentaria; el año siguiente re­cibió una pensión y fue nombrado jefe del ducado de Cornualles. En 1647 visitó a Gassendi.

Su nombre se halla vinculado sobre todo a la obra De la verdad: en cuanto se distingue de la revelación, de lo verosímil, de lo posible y de lo falso (v.), primer es­tudio metafísico escrito por un inglés; el texto en cuestión, criticado por Baxter, Locke y otros, mereció, en cambio, los elo­gios de Gassendi y Descartes. Aun cuando se le considera padre del deísmo británico (v. también Sobre la religión de los genti­les), H. resulta más bien afín a los plató­nicos de Cambridge. Cabe citar, además, su Autobiografía (v.), que llega hasta 1624, las poesías, editadas en 1665, y una vida apo­logética de Enrique VIII, publicada en 1649.

A. Camerino