George Herbert

Nació en Montgomery Castle (norte de Gales) el 3 de abril de 1593, y murió en Bemerton no se sabe qué día, aun cuando sí que fue sepultado el 3 de marzo de 1633. Hijo de una familia noble y her­mano de lord Herbert de Cherbury, fue educado personalmente por su madre, Mag­dalena, amiga e inspiradora del gran poeta John Donne. Estudió primeramente en la Westminster School de Londres y luego en el Trinity College de Cambridge, y se gra­duó en 1612. Su nombramiento como orador público de la Universidad, obtenido a los veintiséis años, le puso en contacto con altas personalidades y pareció darle algunas satis­facciones mundanas; pero tras la muerte del rey y de algunos amigos influyentes y una seria enfermedad (1627), abandonó el cargo y resolvió ingresar en la Iglesia an­glicana.

En 1619 casóse con Jane Danvers, y en 1630 fue ordenado sacerdote. Llegado inmediatamente a rector de la iglesia de St. Andrew, en Bemerton, cerca de Salisbury, dedicó todo el resto de su vida al servicio del templo y de los feligreses po­bres con celo ejemplar. Tradujo el tratado De la vida sobria de Alvise Cornaro (v.) y compuso otro breve, El párroco rural (v.), aparecido póstumo. Poco después de la ordenación destruyó las poesías escritas du­rante la etapa mundana de su existencia. Las de carácter religioso, enviadas a su amigo Nicholas Farrar, fueron publicadas póstumas por éste bajo el título El templo (v.) en 1633, el mismo año de la muerte de su autor. Versos de intención didáctica y carácter simbólico, revelan la profunda serenidad interna con que H. vivió su expe­riencia religiosa luego que, superada la fase de indecisión y lucha, encontró la paz en la iglesia. Influido por la poesía metafí­sica de Donne, inspiró a su vez a Crashaw y Vaughan.

F. Mei