Cyprian Kamil Norwid

Nació en Korona el 24 de octubre de 1821 y murió en París el 23 de mayo de 1883. Habiendo quedado huérfano en su niñez, fue criado en casa de unos parientes en Varsovia. Interrumpió los estudios para marchar al extranjero. Se dirigió a Italia, a Venecia y Verona primero, y después a Florencia, para estudiar pin­tura y escultura. Enamorado locamente de la hermosa María Kalergis Nesselrode, a la que había conocido en Polonia, la siguió a Alemania sin que ella le correspondiera. Mientras tanto, sus ensayos de arte no logra­ban satisfacerle, ni encontraban aceptación, y lo mismo debía ocurrir con su poesía. En 1848 fue a Roma para enrolarse en la legión polaca, pero pronto salió de ella a causa de sus violentos altercados con Mickiewicz.

El fracaso de los movimientos del 48 le amargó profundamente; marchó a París, pero la miseria le obligó a emigrar a Amé­rica, de donde volvió igualmente pobre. So­litario y casi desconocido, publicó un volu­men de versos, Poezje, en Leipzig, en 1863; y después el Promethidion (v.), en el que expone su credo poético. Pero estas obras no encontraron ningún eco, ya que Norwid, ce­loso de su originalidad, no secundaba las tendencias de su tiempo. Publicó bellísimos versos, entre los cuales El piano de Chopin [Fortepian Szopena]. Hacia el final de su vida fue acogido el el hospital polaco de San Casimiro de París, y allí murió oscura­mente: fue sepultado en la fosa común. Sólo un cuarto de siglo más tarde, el escri­tor Zenón Przesmycki (Miriam) reivindicó su grandeza y se cuidó de una magnífica edición de sus obras.

M. Bersano Begey