Nació el 25 de diciembre de 1848 en Kalófer y murió cerca de Vraca, frente a los turcos, el 17 de mayo de 1876. Es el gran poeta y héroe nacional búlgaro en la lucha empeñada para librar al país del secular dominio otomano.
Hijo de un activo patriota, maestro elemental, a los quince años fue enviado a Odessa a completar los estudios secundarios, y allí, en el curso de éstos, recibió las ideas revolucionarias del socialismo utopista ruso.
Vuelto a la patria, siguió la carrera y el ejemplo de su padre, desarrolló una intensa actividad subversiva entre la juventud y llegó a comprometerse hasta el punto de tener que emprender el duro camino del destierro.
Se refugió en Rumania, donde continuó trabajando sin descanso como conspirador y animador entre sus compatriotas desterrados. Luego pretendió provocar una insurrección: para ello reunió un grupo de audaces búlgaros, pasó el Danubio en una embarcación austriaca e intentó una acción que había de conducir a un levantamiento general.
Sin embargo, enfrentado muy pronto con grandes fuerzas de la gendarmería turca, en un desigual encuentro librado en el monte Voi, cerca de Vraca, murió heroicamente, como el voiboda Hadži Dimităr (v.), que él glorificó y perpetuó en uno de sus más bellos, patéticos y populares Cantos (v.). Éstos, aun cuando escasos (no más de veinte), reflejan vivamente la personalidad humana y artística del poeta, inexorable con los enemigos de su patria y con toda forma de dominio político y social.
Suave y delicado en la intimidad familiar, elegiaco, satírico y ditirámbico al mismo tiempo, espontáneo y refinado y maestro en versos duros como las rocas de sus Balcanes o bien límpidos y fluidos cual los torrentes que descienden hacia el «tranquilo y blanco Danubio».
A. Cremonesi

