Giovanni Botero

Nació en Bene (actual­mente Bene Vagienna), en el Piamonte, en 1544, y murió en Turín el 23 de junio de 1617.

Educado por los jesuitas, quiso ingre­sar en la Compañía; sin embargo, su tem­peramento inquieto y melancólico, muy atento a la variada multiplicidad de las cosas y, posiblemente por ello, incapaz de una seria y constante concentración inte­rior, no satisfizo por completo a los supe­riores, quienes le sometieron a una serie de traslados.

A pesar de todo, compuso en esta primera época numerosos libros: tex­tos en verso, de mediocre valor, y pequeños tratados religiosos. A 1582 pertenece su pri­mera obra de carácter político, De regia sapientia, dedicada a Cario Emanuele I de Saboya. En 1588 aparecieron los tres libros De las causas de la grandeza de las ciuda­des (v.), donde su rica sensibilidad para los detalles se concreta en agudas e impor­tantes observaciones económico-sociales; Botero revela haber estudiado a Maquiavelo, a Guicciardini, a los historiadores del Rena­cimiento y los grandes textos políticos de Jean Bodin.

En los diez libros De la razón de Estado (1589, v.) aparecen confirmados los rasgos fundamentales de la obra ante­rior; y aun cuando el autor no logre en ella fundir su observación de los hechos político-sociales con las exigencias de la construcción doctrinal, ello, sin embargo, no impide que precisamente en este carác­ter fragmentario resida lo mejor de tal producción. Aun cuando débil e inquieto, Botero logra buenos resultados en la crítica de Maquiavelo, y mejores todavía en el aná­lisis de las condiciones sociales y políticas del poder estatal.

En Relaciones universa­les (v.), vasta obra en la que, según el gusto y las teorías de la época, aparecen expues­tos los caracteres y costumbres de los diver­sos pueblos, confirma al mismo tiempo su falta de sistema interno y su rica y sensible comprensión de los detalles.

G. Sasso