Charles de Saint-Évremond

Nació en Saint-Denis-le-Guast (cerca de Coutances) en enero de 1616 y murió en Londres el 20 de septiembre de 1703. Como según- don, fue destinado a la magistratura; sin embargo, sintióse atraído por la carrera mi­litar, en la cual se distinguió muy pronto y tuvo «una participación honorable en las batallas de Landrecies y Rocroy. Mientras tanto, cultivó las letras y desahogó libre­mente su humor satírico, que le procuró vivas enemistades. En 1643 compuso una Comedie des Académistes pour la réforme de la langue française, en la que figura un divertido litigio entre los académicos Godeau y Colletet. En 1661, el descubrimiento de una imprudente carta suya sobre el tra­tado de los Pirineos (1659) dirigida al mar­qués de Créqui y cuyo manuscrito fue hallado entre la correspondencia de una amiga del ministro Fouquet, interrumpió su carrera militar y forzóle a huir de una de­tención segura.

Dirigióse entonces a Ingla­terra, luego a Holanda, y, finalmente, de nuevo al territorio inglés (1670), donde ob­tuvo el favor de la corte y destacó en el círculo reunido en tomo a Hortensia Mancini, la célebre sobrina del cardenal Mazarino. En el curso de aquellos años fue redactando sus principales textos, disertacio­nes, reflexiones, pensamientos y Cartas (v.). Situado en una tradición que se remonta posiblemente a Montaigne, poseyó una viva conciencia de la relatividad de los valores; tal disposición mental no perjudicó su acti­tud crítica ni su gusto literario, que, aun cuando vinculado por sus preferencias al período «preclásico», aparece dúctil y abier­to a nuevas direcciones.

Desde el destierro mantuvo una asidua relación epistolar con los amigos, y singularmente con la famosa Ninon de Lénclos. Perdonado al fin por Luis XIV, renunció al regreso a la patria; ello, empero, no supuso una intención polémica o rebelde: posiblemente Saint-Évremond temía encontrar tina sociedad demasiado distinta de la que antaño le rodeara.

A. Pizzorusso