Poeta argentino n. en Buenos Aires en 1827 y murió en 1918. Hijo del general Tomás Guido, uno de los lugartenientes de San Martín y diplomático en la etapa de Rosas, acompañó a su padre en sus misiones, y él mismo nos cuenta en sus páginas autobiográficas sus impresiones de juventud en el extranjero: Brasil, Francia, Portugal e Inglaterra. Por sospechas políticas fue expulsado de Brasil.
Partidario de Urquiza, volvió a su país después de Caseros y desempeñó diversos cargos públicos, entre ellos el de director del Archivo de la Nación. Por su ponderación y la delicadeza de sus inclinaciones, Guido y Spano es un neoclásico que ha merecido ser considerado como «un casto Anacreonte»; es un poeta ático que sabe captar, a través de su larga vida, el gusto parnasiano y algunos ecos del romanticismo, con lo que su obra adquiere un tono peculiar en el que se advierten ciertos matices precursores del modernismo. Su obra poética está integrada por dos volúmenes titulados Hojas al viento (1871) y Ecos lejanos (1895), reunidos en uno de Poesías Completas (v.) en 1911. Su prosa, bella, lírica, tierna o humorística, siempre delicada, figura esencialmente en los dos volúmenes de Ráfagas (1879). Entre sus composiciones hay algunas de antología, como Nenia, elegía en la que lamenta la suerte de Paraguay, At Home, canto al hogar, A mi madre, En los guindos y algunas otras. Cuidó de su lenguaje como de su espíritu.
J. Sapiña

