Vivió en el siglo XII; pero no tenemos noticias concretas y seguras acerca de su vida; únicamente algunas alusiones a personajes contemporáneos aparecidas en sus poesías permiten darle una situación aproximada en el tiempo.
El Reis Engles, en efecto, es Enrique II Plantagenet, que en 1154 casó con Leonor de Aquitania, anteriormente esposa de Luis VII; y el Señor de B ele aire Raimundo V, quien gobernó Tolosa a partir de 1148.
La antigua biografía provenzal le hace hijo de un siervo y una panadera del castillo de Ventadorn. Para la vizcondesa de este castillo fue el primero y apasionado amor y las primeras dulcísimas poesías del joven Bernart; forzado a alejarse de Ventadorn (al ser descubierto por el vizconde, quien, olvidado del poeta, se encolerizaría con su esposa) y acogido en la corte de Leonor, debió de enamorarse de ésta y, siempre según el antiguo biógrafo, ensalzarla en sus Canciones (v.). Luego seguiría la estancia en la corte de Tolosa.
Difícil resulta distinguir en las poesías de Bernart los elementos reales y verídicos aptos para la reconstitución de su biografía, de los episodios amorosos de carácter literario. Las imágenes vigorosa y felizmente intuidas y concretadas por el poeta en sus versos, ¿deben considerarse realidad o bien ficción? Se trata de un problema no fácilmente soluble.
Queda, sin embargo, la exquisita poesía, abundante en impulsos líricos y espléndidas figuraciones; y aun cuando no fuera apreciado según merecía por sus contemporáneos o sucesores inmediatos — puesto que el mismo Dante le antepone muchos otros poetas —, desde el Romanticismo hasta nuestros días la crítica ha concedido merecidamente a este autor un lugar principal entre los trovadores.
C. Cremonesi

