Nació en Capri el 3 de noviembre de 1633 y murió en Padua el 5 de noviembre de 1714. Terminada la preparación en un colegio de jesuítas de su ciudad natal, marchó en 1652 a Parma para conseguir el doctorado en filosofía, después de lo cual se matriculó en la Facultad de Medicina en la que se licenció en 1659. Se trasladó después a Roma, donde practicó su profesión en varios hospitales de la ciudad. Finalmente, en 1671 se estableció en Módena, y allí ejerció la profesión médica. En 1682 le fue conferida la cátedra de Medicina teórica de la Universidad de Módena; pero en 1700 aceptó el nombramiento para la misma cátedra de la Universidad de Padua.
Allí fue muy honrado y recibió abundantes muestras de estima: fue elegido rector del Colegio Médico y profesor de la primera cátedra de Medicina práctica. Su actividad científica fue muy vasta: se ocupó de clínica, meteorología, epidemiología e higiene. Sus obras reflejan esta vastedad de sus actividades: recordemos sus estudios sobre el barómetro, relacionados con su invento del barómetro oblicuo a mercurio (Ephemerides barometricae, 1695), Dissertatio circa mercurii motiones in barometro, 1698); estudios epidemiológicos como De contagiosa epidemia quae in boves irrupsit (1712).
Pero ganó sobre todo grande y merecida fama con la obra De las enfermedades de los artesanos (v.) por la cual fue considerado fundador de la clínica de las enfermedades del trabajo. En este campo no se limitó al estudio sistemático, etiológico y clínico de tales enfermedades, sino que propugnó también una legislación social para la protección de los trabajadores de las enfermedades profesionales.
G. Preti

