Benito Lynch

Novelista argentino; nació en Buenos Aires en 1885, murió en 1952. Pe­riodista, sus colaboraciones se encuentran dispersas en el periódico La Nación y en muchas revistas. Fue honrado con el título de doctor honoris causa por la Universi­dad de la Plata. Es un narrador de lenguaje popular y tendencia realista, dentro de un costumbrismo de ficción; es el novelista del gaucho y de la pampa que sigue la trayec­toria habitual con un fino sentido del hu­mor y un intenso amor al campo patrio, pero sin la profundidad, el estetismo y la entrega de Ricardo Güiraldes. Su mejor novela es sin discusión El inglés de los güesos (v.). Su afición a lo truculento no le impide ver objetivamente a los perso­najes y al paisaje, aunque cuando conviene a sus fines, si no los encuentra, los imagina.

Balbuciente en Plata dorada (1909), se afir­ma en Los caranchos de la Florida (1916), obra en la que se advierte su inclinación a las situaciones de violencia; sigue con Raquela (1918), narración más fina, con La evasión (1922) y Las mal calladas (1923). Después de El inglés de los güesos, ya ci­tado, se orienta hacia la narración más breve: El antojo de la patrona y Palo ver­de (1925), y las trece novelas cortas del libro titulado De los campos porteños (1931), para terminar con la obra de más preten­siones, que no llega, sin embargo, a donde el autor pretendió: El romance de un gau­cho (1933). No deja de tener interés su monografía El estanciero. Pese a su falta de profundidad y a su imaginación fácil, Lynch fue un novelista popular de fina percep­ción psicológica.

J. Sapiña