Augustin Thierry

Nació en Blois el 10 de mayo de 1795 y murió en Paris el 22 del mismo mes de 1856. Estudió en la École Normale Supérieure de la capital, y luego de haber desempeñado en el curso de un año la cátedra de filosofía del colegio de Compiège, en 1814 abandonó la enseñanza y volvió a París. Atraído por la filosofía humanitaria de Saint-Simon, permaneció junto a él por espacio de tres años en cali­dad de secretario y colaborador, y se llamó «hijo adoptivo» suyo. Tal colaboración dio lugar a varios libros, entre ellos Opinion sur les mesures à prendre contre la coalition (1815), etc.

En 1817, separado de Saint- Simon por divergencia de ideas, inclinóse al periodismo, trabajó en Le censeur euro­péen y concretó su oposición a las tenden­cias reaccionarias de la Restauración en una serie de artículos reunidos en un volu­men en 1834 (Dix ans d’études historiques). Cuando la contrarrevolución de 1820 hirió duramente al partido liberal en el cual militaba y suprimió la publicación de Le censeur européen} T. pasó a Le courrier fran­çais, del que, sin embargo, hubo de alejarse en 1821 como elemento sospechoso para la censura real. Dedicóse entonces a un «anti­guo tema predilecto», sobre el cual compu­siera ya algún ensayo : el estudio de la historia inglesa.

Así, en 1825 dio a la luz la Historia de la conquista de Inglaterra por los normandos (v.), cuyo éxito superó todas las esperanzas; sin embargo, el esfuerzo realizado por el autor habíale llevado casi a la ceguera y a la parálisis. Durante algu­nos años T. disminuyó el ritmo de su labor, y sólo publicó, en 1827, las Lettres sur l’histoire des communes. Gracias a una pensión que le concediera Carlos X pudo abandonar París. Tras la revolución de julio de 1830, que vio con alegría, fue a vivir junto a su hermano Amédée, prefecto de Haute-Saône. El contacto con su país natal, que ya le había sugerido las Cartas sobre la historia de Francia (v.), indújole a componer los Relatos de los tiempos merovingios (v.), que, dedicados al duque de Orleáns, le valieron el nombramiento de bibliotecario del Palais Royal y, por consiguiente, le lle­varon de nuevo a París.

En 1836 Guizot le encargó la dirección de la publicación de documentos inéditos sobre la historia del Tercer Estado; ayudado por valiosos colaboradores, T. puso manos a la obra con gran celo, y en 1853 dio a la luz el ensayo de introducción. Afligido por la muerte de su esposa, la inteligente escritora Julie de Quérengal, meritoria compañera y auxiliar suya, en 1844 había ido a vivir junto a una amiga italiana, la princesa Cristina Trivulzio di Belgioioso, en cuya casa falleció.

L. Fuá