August Wilhelm von Schlegel

Nació en Hannover el 5 de septiembre de 1767 y murió en Bünn el 12 de junio de 1846. Fue sobrino del dramaturgo Johann Elias Schlegel e hijo del poeta y teólogo Johann Adolf. En Gotinga, donde estudió Teología y Filosofía, tuvo por maestro a G. A. Büger, catedrático de Estética de la Universidad local; éste, que había introducido en Alemania el género popular de la balada seria, inclinóle hacia un afán de perfección formal que halló su expresión en la elegancia un tanto afectada de los juveniles Sonetos [Sonette], a los cuales siguieron romanzas, epigramas y ele­gías (v. Poesías.) Luego de algunos años pasados en Amsterdam como preceptor (1792-95), fue nombrado en 1796 profesor de la Universidad de Jena; en esta ciudad, casado con Caroline Böhmer, de soltera Michaelis (la cual, en 1801, se uniría a Schelling), hizo de su hogar uno de los principales círculos de la vida literaria ale­mana, el del «primer Romanticismo» («Aeltere Romantik», 1799-1800): con su hermano Friedrich y poetas y filósofos como Tieck, Novalis, Fichte y Schelling, establecería, en efecto, las bases de la nueva escuela poética.

Aun cuando el drama Jone (1801, v. Ion), vinculado a Eurípides, no sea sino una débil imitación de la Ifigenia de Goethe, su activi­dad de traductor le presenta como continua­dor ideal de los ejemplos innovadores de Herder; y así, ofreció en este aspecto la monumental y magistral versión del teatro shakespeariano (diecisiete dramas, 1797- 1801)—luego terminada bajo la dirección de Tietck—, la reducción de cinco obras dramáticas de Calderón, publicadas en 1803 y 1809 en dos tomos bajo el título Teatro español [Spanisches Theater], y el Florile­gio de la poesía italiana, española y portu­guesa [Blumenstraüsse italienischer, spanischer und portugiesischer Poesie] de 1804.

Esta última colección tendía a facilitar ejemplos a los Cursos sobre la literatura y sobre arte (v.) celebrados en Berlín, a donde en 1801 se trasladara; allí le había precedido su hermano Friedrich, con quien fundó la revista Athenaeum. En tales lecciones apa­rece formulada, en un lenguaje eficaz y original, la teoría de la poesía romántica en­tendida como manifestación poética medie­val, libre de la influencia clásica. La Edad Media, que nuestro autor, a diferencia de lo que ocurre con su hermano y los demás románticos, no opone a la época del clasi­cismo, junto a lo cual se limita simplemente a situarla, abarca en Schlegel una gran amplitud, que llega desde la canción heroica germá­nica— por ej. el Nibelungenlied, conside­rado como expresión de la fantasía popu­lar— hasta la poesía moderna; según él, por otra parte, la esencia peculiar de tal período, a la que llama romántica y sitúa en la idea de la belleza como representación simbólica de lo infinito, parece haber sido una creación de los pueblos románicos, y singularmente de poetas como Dante, Pe­trarca, Boccaccio, Ariosto, Tasso, Guarini, Montemayor, Cervantes, Camoes, etc.

Tal concepción, tan amplia y universal que llega a ignorar incluso fronteras cronológicas y etnográficas (el mismo período clásico, en efecto, aparece extendido hasta Klopstock y algunos autores modernos) y se halla, por ende, en franca oposición con el estrecho criterio de la poesía propio de la Ilustra­ción, figura en la base de la obra más significativa de la actividad teórica e histórica de Schlegel: el Curso sobre el arte dramático (v.), celebrado en Viena en 1808. A esta ampli­tud de horizontes había contribuido, sin duda, la amistad con madame de Staël, con la cual, y desde Coppet, en el lago de Gi­nebra, realizara (1804-17) largos viajes y estancias en Italia, Francia, Dinamarca, Suecia, Inglaterra y Suiza. Luego de haber sido consejero de la legación sueca y secre­tario del príncipe heredero de Suecia, de­sempeñó a partir de 1819, con ejemplar dig­nidad, la cátedra de Literatura alemana de la Universidad de Bonn.

S. Lupi