Athanasins Kircher

Nació el 2 de mayo de 1601 en Geisa, cerca de Fulda, y murió en Roma el 28 de noviembre de 1680. Jesuita, erudito y matemático alemán, estudió en el colegio de la Compañía de Jesús de Fulda, e ingresó en la orden en Maguncia, en 1618; luego enseñó Filosofía, Matemáticas y len­guas orientales en Würzburg, hasta que, en 1635, tras los desórdenes de la guerra de los Treinta Años, refugióse en Aviñón. Acompañó al cardenal Federico de Sajonia a Malta, y después se estableció en Roma, donde fue profesor de matemáticas y de lengua hebrea en el Colegio Romano; en 1643 abandonó la enseñanza y empezó a dedicarse a la arqueología. Kircher escribió numerosas obras y opúsculos que le valieron fama y popula­ridad en toda Europa.

Además de Ars magna (1545, v.), recapitulación de todos los co­nocimientos de la época acerca de los fenómenos referentes a la luz, cabe mencionar Ars magnesia, sive conclusiones experimen­tales de effectibus magnetis (1631), Primitiae gnomonicae catoptricae, etc. (1635), Prodromus Coptus (1636), Specula Melitensis encyclica, sive syntagma novum instrumentorum mathematicorum (1638); Magnes, sive de arte magnética opus tripartitum (1641), Lingua Aegyptiaca restituía (1643), Obeliscus Pamphilius (1650) y Ædipus Aegyptiacus (1652-55, en tres tomos, a los cua­les corresponde el mérito de haber iniciado el interés por los jeroglíficos. Kircher ocupa asi­mismo un lugar destacado en la historia de la ciencia geográfica, singularmente por su Mundus subterraneus, notable como reper­torio de datos y hechos de países lejanos, que el autor recogió de algunos viajeros y misioneros jesuitas. Por otra parte, ideó un espejo ustorio, y es considerado inventor de la linterna mágica. Dejó al Colegio Ro­mano los objetos curiosos por él reunidos. Kaspar Schott (v.) contribuyó notablemente a la difusión de los méritos de Kircher.

R. Frediani