Gustav Robert Kirchhoff

Nació en Königsberg el 12 de marzo de 1824 y murió en Berlín el 17 de octubre de 1887. Estudió en su ciudad natal, y, una vez graduado, llegó a profesor de Matemáticas y Física en Breslau (1850) y en Heidelberg (1854), tras la invitación de R. Bunsen. En 1874 fue llamado a la cátedra de física y matemáticas de la Universidad de Berlín; allí dirigió, además, el observatorio astronómico y llevó a cabo numerosos estudios sobre el galva­nismo y la electricidad. Teórico y experi­mentador de profunda intuición, Kirchhoff vinculó su nombre a varios descubrimientos de im­portancia fundamental en el desarrollo de la Física. A él y a Bunsen débense, entre otros progresos, la invención del espectroscopio. Esenciales son las dos leyes referentes a las conducciones eléctricas denominadas «principios de Kirchhoff».

Singularmente célebres siguen siendo las investigaciones que efectuó junto con R. Bunsen (v.) acerca del análisis espectral (v. Investiga­ciones de análisis espectral); respecto de tales estudios, iniciados en 1859 con la famosa memoria sobre las líneas de Fraun­hofer, publicó además una obra titulada Untersuchungen über das Sonnenspektrum und die Spektren chemischer Elemente (en Abhandlungen der Berliner Akademie 1861- 1863). Entre los textos restantes de Kirchhoff figu­ran über das Ziel der Naturwissenschaften (1865), Mecánica (1874, v.), Vorlesungen über mathematische Physik, en cuatro tomos (1876-94), obras que inmediatamente se hicieron clásicas, Gesammelte Abhand­lungen (1882-91) y Vorreden und Eineitungen zu klassischen werken der Mechanik (1889). Junto con Rankine, se opuso a la doctrina mecanicista, que defiende la reduc­ción de todos los fenómenos a los del mo­vimiento; en tal suposición vio Kirchhoff un mero ideal metodológico, al que las ciencias físi­cas procuran aproximarse tanto como sea posible.

B. Gambigliani Zoccoli