Rudyard Kipling

Nació en Bombay el 30 de diciembre de 1865 y murió en Sussex el 17de enero de 1936. Pertenecía a una fami­lia de origen inglés (su padre, John Lockwood Kipling, era pintor y superintendente del Museo de Lahore), y pasó en la India los primeros tiempos de su infancia. A los seis años fue enviado a Inglaterra, donde estudió en el United Services College de West- ward Ho, en Devonshire, ambiente que luego describió en la novela Stalky & C. (v.). Vuelto en 1882 a la India, se dedicó al periodismo en calidad de subdirector de The Lahore Civil and Military Gazette y, después, entre 1887 y 1889, de The Pioneer.

A los veintiún años publicó su primer libro, Departmental Ditties (1866), colección de versos de circunstancias, y a los veintidós el primer volumen de narraciones, Cuentos simples de las colinas (1887, v.), al que siguieron, en 1888-89, otros seis: Tres sol­dados (v.), Bajo los cedros deodaras (v.), El rickskaw fantasma (v.), La historia de los Gadsby (v.), En blanco y negro (v.), y El pequeño Guillermo Winkie (v.). En tales relatos, situados en el ambiente de la vida india según podía entenderla un inglés y escritos en un lenguaje directo y vigoroso que recuerda la jerga militar, Kipling reveló un agudo espíritu de observación, capacidad inventiva y una habilidad especial en la descripción de tipos característicos de ofi­ciales y muchachos inspirados en la reali­dad inmediata. El estilo rápido y escueto, el tono rudo y frecuentemente cínico, y el crudo realismo que prenuncia los de St. Crane y Hemingway ofrecen un sabor de expe­riencia vivida, con matices de anécdota narrada bajo las tiendas de un campamen­to de soldados en el curso de las prolonga­das velas nocturnas.

Luego de un largo viaje por el Japón y los Estados Unidos, que relató en una serie de cartas (Letters of marque) publicadas en The Pioneer y más tarde en los dos volúmenes de De mar a mar (1889, v.), escribió otra serie de narra­ciones indias para The Macmillarís Magazine, reunido luego en Peripecias de la vida (1891, v.). En Inglaterra publicó también una colección de baladas, Canciones de cuartel (1892, v.), que, junto con los versos si­guientes de Siete mares (1896, v.) y de Las cinco naciones (1903, v.), inspirados en las épicas empresas de la estirpe anglosajona y en sus fieles centinelas esparcidos por todos los lugares de la Tierra, su poderío industrial y colonial y sus glorias mari­neras, hizo de K. el poeta del triunfante imperialismo británico de la época victoriana. Luego de haber intentado sin dema­siado éxito la novela en La luz que se apa­ga (1891, v.), realizó otros largos viajes a Estados Unidos, Australia y Sudáfrica. En 1892 contrajo matrimonio con Caroline Starr Balestier, de Nueva York, y se estableció con ella en Battleboro, en Vermont, donde vivió cuatro años y compuso varias obras que revelan el influjo americano, singular­mente el de J. London, en la exaltación de la vida primitiva y del retorno a la natura­leza: Invenciones varias (1893, v.), El libro de la jungla (1894, v.), El segando libro de la jungla (1895, v.) y Capitanes intrépidos (1897, v.).

En El libro de la jungla y su continuación presenta un mítico mundo ani­mal, regulado por las férreas leyes de la fuerza, donde Mowgli, el cachorro humano, es acogido fraternalmente y encuentra de nuevo las huellas de una afinidad y una simpatía atávicas; se trata de la primera obra maestra de cuantas escribiera K. para muchachos. A ella siguieron más tarde Pre­cisamente así. Historias para niños (1902, v.) y las delicadas leyendas, llenas de «humour» y lirismo sutil, reunidas en Puck (1906, v.) y Recompensas y hadas (1910). Vuelto a Inglaterra en 1896 tras una disputa con su cuñado, establecióse definitivamente en una localidad de Surrey, donde perma­neció — excepto en el curso de un viaje a América y de otro realizado a Sudáfrica durante la guerra anglo-boer — hasta su muerte. En 1907 obtuvo el Premio Nobel y en 1926 la medalla de oro de la Royal Society of Literature. Sus últimas obras son colecciones de relatos y de textos diversos escritos con ocasión de la primera Guerra Mundial. Las más importantes son Debits and Credit (1926) y Limite and Renewals (1932).

La obra maestra de Kipling es Kim (1901, v.), en la que a través del hilo conductor de las aventuras de un muchacho ofrece un cuadro clásico de los aspectos más pintorescos de la India. Así como la producción poética de nuestro autor ha per­dido gran parte de su interés debido a su carácter excesivamente declamatorio y cir­cunstancial, en sus textos narrativos, en cambio, se da todavía, como dice Henry James, «la magia irresistible de los soles tórridos, de los imperios sometidos, de las religiones salvajes y de las guarniciones inquietas».

F. Mei