Apodo de M. Gavio, que vivió en tiempos de Tiberio y fue famoso por su vida disoluta, en la que dilapidó su considerable patrimonio.
Conocido, además, por sus desordenadas y venales relaciones con Seyano, según refiere Séneca, poseía todavía diez millones de sextercios cuando se envenenó por miedo a una imaginaria miseria.
Fue llamado Apicio por su semejanza con un famoso disoluto que vivió en el siglo II a. de C. Con su nombre nos ha llegado un tratado Del arte de cocinar (v.), que habría escrito para uso de cocineros señoriales.
Extractado después para ponerlo al alcance de un público más extenso, sufrió sucesivamente retoques y adiciones que alteraron profundamente el texto original.

