Antonio Sant’Elia

Nació en Como el 30 de abril de 1888 y murió luchando en el Carso el 10 de octubre de 1916. Dominó su bri­llante y breve existencia el «gusto de lo ligero, práctico y veloz». Mítico creador de la nueva arquitectura denominada futurista, formulada teóricamente en su Mesaggio (refundido luego por Marinetti y titulado Manifiesto de la arquitectura futu­rista, v.), el vehemente joven trazó las lí­neas rigurosas e infinitas de la arquitectura del futuro frente a la falsedad y el ana­cronismo de una construcción (y una vida) «monumental, gravosa y decorativa», y, al elevar las nuevas formas arquitectónicas, «elásticas y ligeras», a símbolo de la exis­tencia «dinámica», fundó en un mismo cri­sol la vida y la expresión.

En Sant’Elia apare­cen evidentes una ideología ardientemente romántica y un sentimental impulso hacia el socialismo y la intervención de su país en la guerra europea. Estudió en Como y Milán, y graduóse en Bolonia en 1912. En 1915 se alistó como voluntario. Un año des­pués moría al frente de sus soldados, du­rante un asalto. Su cadáver fue el primero que se inhumó en el cementerio militar de Monfalcone, que él mismo construyera.

G. Veronesi