Antonio Pigafetta

Nació en Vicenza, de noble familia, entre 1480 y 1491; son tam­bién inseguros el lugar y la fecha de su muerte. Después de haber hecho su apren­dizaje de armas en las filas de la orden de los Caballeros de Rodas, entró en la misma Orden; en 1519, cuando se encontraba en Barcelona en el séquito de su conciuda­dano mons. Francesco Chiericati, protonotario apostólico, se enteró del alistamiento en Sevilla de una expedición de circunna­vegación al mando de Fernando de Maga­llanes. Se enroló como sobresaliente con funciones de allegado personal o ayudante del comandante y siguió la suerte y las peripecias de la audaz expedición; zarpó de Sevilla el 10 de julio de 1519 y arribó el 6 de septiembre de 1522 a Sanlúcar de Barrameda.

Después de la muerte trágica de Magallanes en la isla de Mactan, formó parte Pigafetta del estado mayor de la nave «Vic­toria», y en 1522 llegaba a Sevilla junta­mente con los otros diecisiete supervivien­tes de la expedición. Tras una breve es­tancia en Portugal y en Francia, volvió a Italia (1523); estuvo durante algunos meses en Mantua, en la Corte de los Gonzaga; después, invitado por Clemente VII, en Roma y en Monterosi de Viterbo, donde (1524-25) presentó al gran maestre de la Orden su Relación del primer viaje alrede­dor del mundo (v.), texto documental de capital importancia para la historia de los descubrimientos geográficos. Escasean las noticias sobre la vida de Pigafetta en los años siguientes: en 1554 obtuvo la «encomienda» de Norcia y Arquata, con cuyas rentas vivió sus últimos días. Queda también de Pigafetta un breve tratado, la Regola sull’arte del navigare, publicado, juntamente con el texto crítico de la Relación, en 1894.

R. Caddeo