Antonio Diniz De Cruz y Silva

Nació en 1731 en Lisboa y murió en 1799 en Río de Janeiro. Realizó los primeros estudios humanísticos en el monasterio de Necessidades, en la capital portuguesa, y bajo la guía de los religiosos de la Congregación del Oratorio; luego frecuentó los cursos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Coimbra, donde se graduó en 1753.

Tras ingresar en la Magistratura, fue destinado primero a Castelo de Vide y más tarde, entre 1764 y 1774, a Elvas. En 1756, con M. N. Esteves Negrao, T. Gomes de Carvalho y P. A. Correia Garçáo, fundó y redactó los estatutos de la Arcadia Ulissiponense, que trataba de oponerse a la influencia española, sobre todo a la del gongorismo, y defender la pureza del lenguaje.

En tal círculo adoptó el nombre de Elpino Nonacriense. De 1770 a 1772 compuso en Elvas, inspirándose en una ridícula cuestión local surgida entre el obispo Lourengo de Lencastre y el deán J. C. de Lara, un poema epicoburlesco, El hisopo (v.), que, difun­dido inmediatamente, aunque publicado póstumo en 1802, provocó una queja del pre­lado ante el primer ministro, el marqués de Pombal; éste llamó a Diniz y delante de él y del obispo ofendido le hizo leer la obra objeto de la acusación, pero no logró contener la risa y limitóse a trasladar al autor a Río de Janeiro, como juez de la audiencia local (1776).

En 1787 el poeta marchó a Oporto, pero en 1790 volvió a Río, donde se le eligió miembro del tribunal que condenó a los poetas T. Gonza­ga, C. M. da Costa e I. da Silva Alvarenga Peixoto, junto con otros cómplices de la conjuración de Minas o de «Tiradentes», acusados de haber pretendido ocultar bajo la organización de la Arcadia ultramarina un círculo político de conspiradores en fa­vor de la independencia del Brasil.

Poeta mediocre y a veces pesado, compuso la co­media O falso heroísmo (1775), sátira de la aristocracia, y tradujo en un estilo frío y declamatorio Iphigénie en Tauride, de Guimond de la Touche. La parte mejor de su obra poética, publicada íntegramente en 1807 en seis tomos y bajo el título gené­rico de Poesías por F. M. Trigoso, está cons­tituida por las Anacreónticas.

L. Panarese