Antoni Malczewski

Nació el 3 de junio de 1793 en Varsovia, donde murió el 2 de mayo de 1826. Hijo de una ilustre familia aristo­crática, pasó la adolescencia en las tierras paternas de Volinia, y estudió en Krzemieniec. Ingresó luego en el ejército del ducado de Varsovia, que abandonó tras el hundi­miento de Napoleón. Empezó entonces a viajar por Suiza, Francia, Alemania e Ita­lia; en 1818 realizó la ascensión al Mont Blanc, una de las primeras, y posterior­mente conoció en Venecia a Byron. Fue éste el período más brillante de su vida, y con él contrasta la segunda parte de la misma, oscura y dolorosa. Cambiada su si­tuación económica, hubo de regresar a la patria y ganarse el sustento con el trabajo. Una desgraciada unión con su parienta Sofía Rufinska, enferma del sistema nervioso, arruinó su existencia. Dejó Ucrania y vol­vió a Varsovia, donde en 1825 publicó su única obra, María (v.), fúlgida perla de poesía que, sin embargo, pasó inadvertida. Poco después fallecía el autor, pobre, oscuro y olvidado.

M. Bersano Begey