Amy Lowell

Poetisa y crítica norte­americana. Nació en Brookline (Massachusetts) el 9 de febrero de 1873, murió en la mis­ma ciudad el 12 de mayo de 1925. Perte­neciente a una familia rica, fue educada en colegios privados. Pudo viajar desde muy joven y se aprovechó de ello; hizo bien, ya que a causa de un mal funcionamiento glandular, engordó desmesuradamente, lo que le obligó muy pronto a una verdadera reclusión en su finca, desde donde gober­naba a su personal y a sus editores despó­ticamente, fumaba cigarros negros y ju­raba como un capitán de los heroicos tiem­pos de la navegación a vela.

Dormía de día, trabajaba de noche e hizo todo lo po­sible para triunfar como poeta, a partir del día — en 1902 — en que descubrió que la poesía era su «modo natural de expresión». Pero esta mujer de poderosa personalidad, terror de los editores, cuyos artículos crí­ticos hacían ley y que osó atacar al céle­bre Ezra Pound, el padre del imaginismo, fracasó en el único terreno que realmente le apasionaba: el de la poesía. Sus princi­pales colecciones líricas: Cúpulas de vidrios multicolores (1912), Hojas de espada y si­mientes de amapola (1914), Hombres, mu­jeres y fantasmas (1916, v.), Imágenes de un mundo flotante (1919), Una fábula crí­tica (1922), Viento del este (1926), etc., obtuvieron un éxito muy modesto. Entre las obras en prosa de L. cabe mencionar sus estudios críticos y literarios: Seis poetas franceses (1915), libro que trata de la poe­sía de Verhaeren, Samain, Gourmont, Jammes y Fort, y su «magnum opus», la bio­grafía de su poeta preferido, John Keats publicada en el año 1925.