Alonso de Castillo Solórzano

Nació en Tordesillas (Valladolid) en 1584 y murió posiblemente en Zaragoza o, según algunos críticos, en Italia (Roma, Nápoles o Paler- mo) hacia 1648.

Hijo de un camarero del duque de Alba, probablemente hubo de inte­rrumpir los estudios a la muerte de su pa­dre, ocurrida cuando el futuro literato con­taba trece años. En 1619, C. S. se hallaba en Madrid, como gentilhombre del conde de Benavente, y participaba ya en la vida literaria.

En 1622 tomó parte en el certa­men poético celebrado con motivo de la canonización de San Isidro, y vio asignado a un romance suyo el tercer premio, que, sin embargo, no recibió por haber adoptado un seudónimo. Sirvió luego al marqués del Villar, y más tarde al de Los Vélez, con quien estuvo en Valencia, durante su virrei­nato (1628), y posteriormente en Cataluña, Roma y Sicilia. En 1635 pasó a Aragón con el hijo y sucesor del precedente virrey, y acompañó al marqués a Roma en 1642 al ser éste nombrado embajador en dicha ciu­dad.

Durante el mismo año publicó La Gar­duña de Sevilla y anzuelo de las bolsas (v.), posiblemente su libro más famoso. Aun cuando inserta en el género picaresco, la narrativa de C. S. presenta matices más ele­vados, según era propio de una época de gran finura y elegancia expositivas; sus cuentos son de tipo cortesano y están situa­dos en un ambiente erótico y aventurero. Siguiendo ejemplos de noble tradición, como el Decamerón (v.) o Los cigarrales de To­ledo (v.), de Tirso, el autor los agrupó en series; las principales son: Tardes entrete­nidas (1625, v.), Jomadas alegres (1626, v.), Noches de placer (1631, v.) y Fiestas del jar­dín (1634, v.). Aparte cabe citar Teresa de Manzanares (Barcelona, 1632, v.), su narra­ción más netamente picaresca, y la titulada Aventuras del bachiller Trapaza (1637, v.). C. S. es también autor de versos satíricos y jocosos (Donaires del Parnaso, 1624, v.), así como de comedias y entremeses interca­lados en sus novelas; una de aquéllas, El marqués de Cigarral, fue traducida por Sca- rron (Don Japhet d’Armenle).

A. Zamora