Nació en Somersby (Lincolnshire) el 6 de agosto de 1809 y murió en Aldworth (Haslemere, Surrey) el 6 de octubre de 1892. Fue el cuarto de los doce hijos de un pastor anglicano. Aun cuando el carácter irritable y melancólico de su padre— que heredaron muchos de los hijos— se viera endurecido por dificultades económicas y llegara a perturbar con frecuencia la vida familiar, Tennyson debió gran parte de su formación a la educación literaria de él recibida. Dominó pronto una buena técnica de versificación y un abundante vocabulario poético; ello resulta evidente en La mujer y el diablo [The Devil and the LadyJ, drama en «blank verse» escrito hacia 1823 y revelador ya de amplios conocimientos y de cierta aptitud para la reflexión filosófica. Una selección de poesías pertenecientes a este mismo período apareció en el primer libro publicado por el autor, Poesías compuestas por dos hermanos [Poems by TwoBrothers, 1827], en el que colaboraron sus hermanos Frederick y Charles.En 1828 ingresó en el Trinity College de la Universidad de Cambridge, donde fue madurando sus facultades poéticas bajo la influencia de un grupo de amigos y admiradores entusiastas, entre los cuales figuraban W. E. Gladstone y A. H. Hallam. Gracias a su aliento publicó las Poesías, principalmente líricas [Poems, Chiefiy Lyrical, 1830], que comprenden Recuerdos de las mil y una noches [Recollections of the Arabian Nights], Mariana y La balada de Oriana [The Bailad of Oriana], y muchas otras poesías de valor desigual,pero en las que el joven poeta se lanza a nuevas experiencias métricas. Aun cuando el libro alcanzara una discreta acogida, las revistas críticas más influyentes trataron con desdén los Poems de 1833, en los que, no obstante, figuraban indiscutibles pruebas de una mayor madurez de fondo y forma, como CEnone, Lotófagos (v.), El palacio del arte [The Palaceof Art] y La señora de Shalott [The Lady of Shalott]. Ello le supuso un duro contratiempo, experimentado precisamente cuando menor era su aptitud para soportarlo, por cuanto en 1831 había perdido a su padre, y, dividida la familia, habíase visto obligado a salir de Cambridge sin haberse graduado.Faltaba aún, empero, lo peor; la muerte inesperada, en 1833, de su fiel amigo ya uxiliar Hallam, prometido de su hermana. El vacío de estos años se agravó todavía más con la ruptura de su noviazgo con Emily Sellwood, debida a su menguada situación económica. La fama del literato, sin embargo, iba en aumento;y así, repuesto de sus adversidades, atendió a la revisión de las poesías de 1830 y 1833, de las que publicó una selección en 1842, junto con otro volumen de nuevas composiciones poéticas en el que figuraban Locksley Hall (v.),Ulysses y el primero de Los idilios del rey (v.): La muerte de Artús. En 1845 ayudóle a hacer frente a sus necesidades más inmediatas una pensión por méritos civiles que le habían obtenido algunos amigos; por otra parte, el lento, pero alentador éxito de los Poems de 1842 le animó a llevar a término La princesa (1847, v.), breve poema de forma dramática que trata de la situación de la mujer en el mundo moderno, y es la primera obra importante del autor. Durante estos años Tennyson había seguido meditando sobre la muerte de Hallam, y expresó de vez en cuando sus reflexiones en elegías, que reunió, ordenó y publicó anónimas en 1850, con el título lnmemoriam (v.). Esta obra apareció poco después de la reanudación del noviazgo y del matrimonio con Emily Sellwood; la reconquistada felicidad viose coronada no sólo por el inmediato y enorme éxito del libro, sino también por la elevación de su autor a la categoría de poeta laureado, puesto vacante desde la muerte de Wordsworth. Aun cuando sus obras sucesivas no fueran acogidas siempre con favor — tanto la gran Oda a la muerte de Wellington (1852;v.), la primera poesía que escribió después de haber recibido el mencionado honor, como Maud (1855, v.) fueron atacadas por la crítica —, la fama de Tennyson y la venta de sus libros siguieron aumentando. Enoch Arden (1864,v.) alcanzó la primacía en este último aspecto, y los Idylls of the King,pequeños poemas sobre la leyenda de Artús en los cuales había trabajado en e lcurso de los últimos treinta años, obtuvieron un éxito parecido. El autor era ya una institución nacional, y su nombramiento de lord, en 1884, se consideró muy justo. En 1874 había empezado a escribir para el teatro; no obstante, Lareina Mary [Queen Mary, 1875] no consiguió el éxito, como tampoco Harold (1877) ni Becket (1884) fueron representadas jamás en vida de Tennyson. Estas obras, junto con El halcón [The Falcon], La promesa de mayo [The Promise of May] y La copa [The Cup] — ofrecidas al público, respectivamente, en 1879, 1882 y 1884 —, ocuparon gran parte de su tiempo en el curso de los últimos años de la existencia del poeta, pero no agotaron todas sus energías creadoras; y así, pocas semanas antes de su muerte dedicábase todavía a la corrección de las pruebas de su último volumen,. La muerte de CEnone [The Death of CEnone, 1892]. Poseedor de múltiples facultades, y admirable tanto por la variedad como por la perfección de sus versos, adaptó a su generación los mitos clásicos y medievales; fue, además, un pintor sentimental de modestas escenas de la vida cotidiana, un hombre versado en las especulaciones filosóficas y científicas de la época, y, singularmente con Inmemoriam, describió las perplejidades propias del laico interesado en la conciliación de las nuevas teorías con las antiguas creencias.Extraordinariamente sensible y preciso en la expresión de las formas y las voces de la naturaleza, interpretó las esperanzas y las desilusiones de los hombres de su generación ante la situación política y social, y supo aprovechar su posición de poeta laureado para extraer de cualquier acontecimiento público motivos para la difusión de enseñanzas morales. Fue hasta tal punto un hombre de su tiempo que su fama decayó notablemente con la ascensión de la generación siguiente; no obstante, la celebridad de Tennyson mejoró luego progresiva y sólidamente otra vez, en tanto iba madurando una mejor comprensión de la época victoriana. A pesar de la variedad de su poesía y sin olvidar sus delicadas notas de «humour», cabe, quizás, afirmar que la característica principal de la obra de Tennyson reside en cierto esplendor melancólico, del que The Princess, Maud e In memoriam constituyen el mejor ejemplo.
J. Butt

