Alcidamante

Nacido en Eleas (Eolia) en el siglo IV a. de C. Retórico y sofista, es decir, teórico de la elocuencia, fue discí­pulo de Gorgias y adversario de Isócrates.

Francamente sofista en su concepción nega­tiva y crítica de la filosofía («la filosofía es un ariete dirigido contra las leyes y las tradiciones»), se acerca, sin embargo, a Pla­tón en su aversión hacia el razonamiento escrito; y en el discurso Sobre los sofistas (v.) defiende la oración improvisada. Pre­cisamente esta llamada al Fedro platónico nos demuestra que su empeño fue algo más que una diatriba de escuela, ya que la cues­tión del «logoi» constituye el máximo pro­blema moral, pedagógico y filosófico de la cultura ateniense.

De tendencia docente son, por el contrario, otras obras perdidas: Elogio de la muerte, Museion (en el que aparece el afortunado apunte del certamen de Hesíodo y Homero, de gusto puramente retórico) y Messenico, contra Isócrates, por lo que seguramente debió ser escrito antes del 338 a. de C.