Nacido en Sevilla en 1530, m. en Ronda el 16 de enero de 1606. Era el sexto de los once hijos que tuvieron Luis del Alcázar y Leonor de León.
Llamado en algunos documentos Baltasar de León, se conserva de él una epístola en verso dedicada a uno de sus hermanos, Melchor, que seguía estudios clásicos en Sevilla. Tradujo a Horacio y le atrajo especialmente Marcial, a quien tomó como modelo en su poesía. Militó, probablemente hacia 1543, en las galeras de don Álvaro de Bazán, marqués de Santa Cruz; fue hecho prisionero por los franceses y después puesto en libertad, al parecer espontáneamente.
En 1565 casó con doña María de Aguilera, prima suya. Nombrado por el duque de Alcalá de Guadaira alcalde del pueblo de Los Morales, cerca de Utrera, habitó allí muchos años. Habiendo quedado viudo, fue víctima de una violenta pasión.
De regreso a Sevilla en 1583, fue hasta 1589 administrador del conde de Gelves» cargo que le obligó a hacer algunos préstamos de dinero y a dañar sus relaciones con el conde. Se dedicó a continuación al comercio de perlas y de cuadros, pero no consiguió que medrara su escaso capital. Habiendo enfermado del mal de piedra y de gota, trató de hacer más soportable su dolencia componiendo epigramas y poesías jocosas (v. Poesías).
Su obra, de pura diversión, refleja la personalidad del autor y su vida dedicada a los pequeños placeres de la buena mesa, sin grandes preocupaciones intelectuales. Optimista, agudo, de humor alegre, sus burlas y epigramas son quizá audaces, pero nunca caen en la obscenidad. Muy popular es la composición La cena jocosa (v. Poesías).
Poco preocupado por conquistar fama, no publicó sus versos, reunidos por su amigo, el pintor Francisco Pacheco; también fueron amigos suyos los poetas Gutierre de Cetina y Juan de la Cueva. Hábil músico además, compuso algunos madrigales hoy perdidos.
En su juventud fue muy dado a la astrología y la adivinación, y de esto debía tratar el Libro de los hados, del cual afirma Rodríguez Marín haber visto una copia.
F. Huarte

