Adrian Willaert

Nació en Brujas hacia 1490 y murió el 8 de diciembre de 1562 en Ve- necia. Era, probablemente, hijo de un mú­sico eclesiástico. Al principio fue inclinado al estudio de las Leyes, y enviado, con tal fin5 a París. Hacia 1514 llegó a la capital de Francia, donde no se sintió atraído por el Derecho sino que se hizo discípulo de Jean Mouton, y debió de realizar progresos bas­tante rápidos en el conocimiento de la teoría musical. En 1516 se hallaba ya en Italia. Tres composiciones suyas manuscritas llevan la fecha de 1518. Tras una breve per­manencia en Flandes volvió al territorio italiano. En 1522 ingresó al servicio de Al­fonso I de Este, duque de Ferrara. En 1527 fue nombrado maestro de capilla de San Marcos de Venecia, donde residió hasta su muerte y creó una célebre «escuela» en la cual figuraron, entre otros, Andrea Gabrieli, Cyprien de Rore, Nicola Vicentino y Gioseffo Zarlino; este último, que llegó a ser un famoso teórico, atribuyó a su maestro la creación de la composición a «dos coros», para la cual Willaert aprovechó las particulares características constructivas del templo de San Marcos.

A él se hacen remontar asimis­mo las primeras realizaciones contra el pre­dominio de la polifonía, que llevaron al desarrollo del cromatismo, y, posiblemente, a la formación del madrigal. Muchas son las composiciones de este autor llegadas hasta nosotros, impresas y manuscritas; entre las primeras figuran cinco Misas (1536, v.), seis libros de Motetes (1539-45 y 1561, v.), dos de Madrigales (1546 y 1563, v.), dos de Can­ciones (1536 y 1545), uno de Fantasías y entonaciones (1559), uno de Himnos (1542), los Sacros y santos salmos (1555), y la Mu- sica nova (1559, v.), repertorio de motetes y madrigales. Afligido por la gota, Willaert dejó, ya en avanzada edad (1559), la dirección efectiva de la capilla de San Marcos (de la cual se encargó su discípulo De Rore), aun cuando conservara nominalmente el cargo hasta la muerte, y se retiró a la vida pri­vada, rodeado por la admiración de los con­temporáneos y el afecto de sus familiares, singularmente de su sobrino Alvise Garut, quien, a sus instancias, dedicóse a los estu­dios musicales con cierto éxito, confirmado tras la serena muerte del tío.

C. Marinelli