Nació en Voineşti, cerca de Târgovişte, el 1 de enero de 1868, y murió, según parece, en Bucarest en 1948. De familia noble, fue inclinado a los estudios jurídicos y ejerció la abogacía, actividad que le permitió afinar sus cualidades de observación y penetración psicológica.
En Târgovişte, Craiova, Ploeşti y Piteşti entabló contacto con la pequeña y media burguesía provinciana, de la cual habría de extraer los «héroes» de sus cuentos y bocetos: abogados, profesores y modestos funcionarios que no saben sacrificar a los compromisos de la vida práctica ni a los intereses mezquinos sus ingenuos ideales de honradez y confianza humana.
Bráteşcu participó en la política como diputado, y entre 1918 y 1922 dirigió el periódico Dacia con Al Vlahuţă. Fue miembro de la Academia Rumana, y obtuvo el gran premio nacional de literatura. Entre sus obras cabe citar Nicolasín Mentira (v.), Un hombre [Un om], El polluelo de codorniz [Puiu], El linaje de los Udresti [Neamut Udreştitor], la comedia Sorana, el boceto El viandante hace bien al pensar en el camino [Călătorului îi şade bine cu drumul], etc.
R. Del Conté
