Bajo este título genérico incluimos las narraciones de la escritora catalana Víctor Catalá (pseudónimo de Caterina Albert i Paradís, nacida en 1873), que comprenden los volúmenes Drames rurals [Dramas rurales], Ombrívoles [Sombrías], y Caires vius [Cantos vivos]. Víctor Catala parte de la tradición rural de la novela catalana, superándola y trascendiendo el tema a un orden estético-literario de extraordinario dramatismo y gran contenido psicológico. Como indican ya los títulos de los volúmenes, se trata de cuadros sombríos de vida campesina, donde el dolor, la miseria y el egoísmo constituyen el motivo constante.
Así en «Idil-li xorc» [«Idilio estéril»] describe la boda de dos mendigos, Laia y Tit, y la muerte de éste apedreado por la gente del pueblo; en «Parricidi» [«Parricidio»], nos cuenta cómo Falet es acusado de haber asesinado a su esposa Lena, crimen que en realidad cometió el amante de ella; en «Daltabaix» [«Desastre»], el trágico fin de una familia; en «La vella» [«La vieja»], una anciana paralítica muere al incendiarse la «masía» y sin que en aquel momento hubiera nadie en la casa; en «La tómia de l’Estrany», dos guardias hallan el cadáver de un viejo en una casa abandonada; en «El carcanyol» [«El escondrijo»], la historia de una desgraciada familia y la venganza que Brianet, enriquecido con un tesoro hallado en la casando aquélla, toma de la heredera que no quiso aceptar sus proposiciones matrimoniales; etcétera.
La crítica acusó, con fáciles argumentos, a la autora por su preferencia por los aspectos sombríos y fuertes de la vida rural, por su visión parcial de la realidad, lo que ella aceptó en el prólogo de Ombrívoles manifestando que ésta era la esencia de su temperamento y de su actitud literaria. La obra de Víctor Catalá obedece, pues, a unas claras directrices realistas, pero de un realismo que llega a ser auténticamente creación. Con un estilo vivo y vigoroso consigue, en sus descripciones, un extraordinario efecto de belleza «real». Lo duro, lo horrible, la eterna lucha por la vida, la pasión, la venganza, etc., son los temas fundamentales de estos Dramas rurales. Y a la vez, al superar la tradición rural, su obra marca un hito en la historia de la literatura catalana moderna.
A. Comas
Bien descubro yo la potente armonía del alma universal en alguna de estas narraciones de Víctor Caíala… pero aquella armonía del alma universal la descubro con gran trabajo al través de un velo de fatalidad que la ensombrece, que la entristece en una como impotencia de redención. (Juan Maragall)

