[Du divorc consideré au XIX siécle relativement a l’état domestique et á l’état publique de la société]. Tratado publicado en 1801. La obra ha gozado durante mucho tiempo de las simpatías de los críticos y de los legisladores. Fundada en concepciones simples y sanas, casi patriarcales, tiende —frente a la dudosa experiencia de las reformas revolucionarias— a dejar sentir la santidad de la familia en la misma constitución de la sociedad, muestra el valor público y político de la indisolubilidad del matrimonio, tanto para los hijos como para la vida de los cónyuges, por recíprocos deberes de naturaleza exquisitamente religiosa y sobre todo, por el interés que tiene para la colectividad una posición sólida de relaciones éticas y jurídicas.
«Por el estado social de las mujeres se puede siempre determinar la naturaleza de las instituciones políticas de una sociedad», afirma el escritor. Se puede aceptar el elogio que el propio Sainte-Beuve hace del tratado: «una noble y buena acción, cuyos frutos subsisten todavía». Lástima que las excelentes razones del escritor aparezcan con tanta frecuencia mezcladas en la obra con consideraciones abstrusas y rígidas, debidas a su misma incorregible sistematicidad en todo cuanto se refería a la polémica.
C. Cordié

