Título de una de las más conocidas composiciones poéticas del escritor y político mexicano. Joven, inteligente y fogoso, abrazó con entusiasmo la causa insurgente, trasladóse al campo de los defensores de la independencia, emprendió la tarea de ilustrar a sus conciudadanos y puso de manifiesto en las columnas del «Semanario Patriótico Americano» y del «Ilustrador Americano», la justicia que asistía a la América Española para sacudir el dominio de la Metrópoli. La obra poética de Quintana Roo no ha sido coleccionada; tenía este escritor, como observa Menéndez Pelayo, «más de magistrado y hombre político que de poeta; pero si no ardían en él muy vivos los resplandores del numen, era elevado su pensamiento, noble y correcta su versificación, severo el tono, como cuadraba a la índole grave de su talento».
La oda al «Dieciséis de Septiembre» comienza rememorando el grito de Dolores; pone luego en boca del vencedor español —«los hijos de Vandalia ruda» — duros apostrofes contra los insurgentes; exalta a continuación la gesta de Morelos — cuyo «ejemplo de mil se ve seguido» y termina con la alabanza del héroe libertador. El propio Quintana Roo trató de la fecha en que se inició la libertad política de su país en algunos de sus escritos en prosa; por ejemplo: «Proclama de la Junta Suprema de la Nación a los americanos en el aniversario del día 16 de septiembre» (1812) «Discurso pronunciado el 16 de septiembre de 1845». (Véanse en Antología del Centenario, México 1910, pp. 196-224).
A. Millares Carlo

